Una terminal de pasajeros es un proyecto complejo dentro de la arquitectura, ya que combina por un lado el propio edificio de la terminal (que desempeña diversas funciones) y por otro el tráfico
de vehículo y su embarque en la costa. Lo que se pretende con la propuesta es que no sean dos cosas separadas y aparte, sino que formen un conjunto y se relaciones, que estén integrados y
relacionados entre sí, pero permitiendo ante todo un uso eficaz y funcional del transporte de personas y vehículos.
Se debe de prestar atención para la elaboración del proyecto de la complejidad infraestructural, tanto de viario como de instalaciones. Esta red debe de funcional de una manera
sencilla y eficiente, por eso se optan por formas sencillas, rectilíneas, que nos da un edificio formado por volúmenes prismáticos, paralelipídos, de alta calidad funcional. Por tanto, en este
edificio y el entorno prima la funcionalidad y eficiencia, así como la racionalidad y uso correcto de materiales y técnicas, los cuales son industriales y prefabricados para abaratar costes,
tener una rápida y fácil construcción y una mayor durabilidad y resistencia.
Los objetivos o puntos claves para el proyecto se detallan a continuación:
Las prioridades en el proyecto han sido las de elaborar unas formas sencillas, ortogonales para los espacios que hagan posible los transitos de una manera eficaz, ya que la
terminal alberga alrededor de 19.000 personas al día. Los volúmenes son prismáticos, unas discurren paralelas a la costa, contienen servicios de aduana, controles... y otros volumen discurren
perpendiculares a los anteriormente mencionados. Estos contienen zonas de servicio, espera, vestíbulos... Además atan diferentes espacios, y es en los encuentros perpendiculares entre volúmenes
donde se hallan los cambios de nivel, núcleos de comunicación, rampas, ascensores, puntos de información... Así las conexiones y tránsitos funcionan de una manera sencilla y eficaz ya que tenemos
flujos rectilíneos que en determinados puntos se ramifican o se unen.
En cuanto al programa de la terminal, se divide en dos apartados, uno exterior, de paisaje, de tránsito de vehículo, urbano; y otro sería de interior, de arquitectura y construcción, del
edificio de la terminal, para pasajeros a pie, personal de la terminal y servicios. A nivel exterior, para embarcar con vehículo en el ferry, son necesarios en el programa que la
terminal contenga: accesos diferenciados (uno para recogida de pasajeros y aparcamiento sin embarque, otro de transporte públicode bus, taxis y trenes y otro para vehículos que embarcan),
controles de aduanas (con control de billetes y pasaportes, zona de inspección de maletas y oficinas y despachos), aparcamientos para el personal de la terminal, aparcamiento de retención e
inspección de vehículos, aparcamientos de espera (por si el ferry no se encuentra todavía atracado en la terminal, un lugar donde estacionar el coche y esperar en el edificio de la terminal) y
aparcamientos de embarque (donde se sitúan los coches unos detrás de otros, en fila, para que cuando se termine de descargar los vehículos que contiene el ferry, vayan embarcando los vehículos
unos detras de otro, empezando por los más pesados y siguiendo instrucciones del personal de la terminal). Además hay una banda de seguridad en la línea de costa en la que el tránsito esta
prohibido sin autorización y mide unos 7,5 metros y luego otra zona de maniobras adyacente de unos 20 metros.
A nivel interior, del propio edificio de la terminal el programa tiene los accesos por el extremo oeste y la salida a embarque por el extremo este (los tránsitos se realizan "de izquierda a
derecha"). El edificio se organiza en tres partes: 1) Accesos y vestíbulos; 2) Aduanas y controles y 3) Espera y embarque. Para el acceso a pie, se puede realizar a nivel
superior, a cota 20 metros sobre el nivel del mar, que conecta con la estación de trenes, sita en una cota 23,20 metros sobre el nivel del mar, a una cota superior a la terminal. También existe a
nivel inferior a este dos accesos, uno para recogida de pasajeros y otro para la estación de autobuses y taxis (exteriores a la terminal, espacios cubiertos pero sin estar cerrados), en la cota
15 metros sobre el nivel del mar. Estos distintos accesos a distintos niveles desembocan en un vestíbulo distribuidos, que contiene diversos servicios al pasajero, y que conecta con las aduanas
de salidas y llegadas. Este espacio quiere ser de bienvenida y tiene una doble altura de al menos 5,5 metros libre. Adyacente a este espacio se sitúan las aduanas, que son como un tren, pasa por
diversas "estaciones". Estas serían los diversos controles antes del embarque, o desembarque, y se dividen en espera, control de rayos-x, inspección de maletas y control de pasaportes y billetes
de embarque. Estas aduanas desembocan a un nivel inferior con un espacio de espera a cota 12,5 metros sobre el nivel del mar, que contienes servicios de restauración y tiendas, zona de espera y
un patio interior ajardinado que actúa como un "oasis" dentro de la terminal, donde poder descansar al aire libre antes del embarque, en un sitio sombreado, resguardado del tránsito de la
terminal y de los ruidos. Luego este espacio conecta con pasarelas peatonales de embarque cubiertas que conectan con las dársenas 1, 2, 3 y 4 y se sitúan en la cota 12 metros sobre el nivel del
mar. Si se embarca a pie en las dársenas 5, 6, 7, 8 y 9, hay una pequeña estación de autobuses de línea que conectan el edificio de la terminal con estas dársenas más alejadas. Además a nivel
superior se sitúa un volumen a cota 26 metros sobre el nivel del mar, que contiene los espacios destinados a gestión, administración, asistencia... como policía y sanidad marítima, control
portuario...
Al exterior, en la fachada, la terminal está compuesta por grandes volúmenes prismáticos que se elevan de la cota de suelo de la plataforma para permitir que los vehículo discurran por
debajo de la terminal, para que los espacios interiores y exteriores, así como los flujos, no tengan interrupciones y sean continuos. Estos volúmenes tienen fachadas distintas según la
orientación, para que el edificio sea eficiente bioclimáticamente y para resguardarse de las vistas del tráfico de la terminal, del ruido y del sol del atardecer; o para abrirse a las
vistas que ofrece el paisaje del Mediterráneo o de la cordillera del Atlas. Estos volúmenes dejan al interior, entre ellos, una serie de patios, que permiten que todos los espacios interiores
tengan iluminación natural y estén ventilados. También se convierten en nodos e hitos de la terminal, en cruces de caminos, tanto los espacios de encuentro de los volúmenes como los patios que
dejan los volúmenes del edificio de la terminal.
Este juego de volúmenes tiene su reflejo al interior. Los espacios interiores son continuos y tienen una altura libre de entre 3,90 metros y 5,80 metros, que refuerzan el
carácter de terminal del edificio, ya que para un edificio de estas características se requieren espacios en doble altura. Para espacios interiores de oficinas, servicios, tiendas... la altura es
menor para crear un espacio más acogedor y está comprendida entre 2,60 metros y 3,20 metros, según el uso y adaptable mediante el suelo y techo técnico. Este suelo y techo
técnico sirve para regular al altura y la escala de los diversos espacios de la terminal (un espacio de oficinas no tiene la misma dimensión que un vestíbulo), ya que al exterior la terminal
tiene un aspecto continuo. Además sirve para ocultar todas las instalaciones y redes, como la eléctrica, telefónica, climatización, de agua... pero también sirve para ofrecer un espacio abierto,
versátil y funcional, ya que en cualquier momento se puede desmontar y establecer una toma a estas redes sin necesidad de grandes obras. La solución de suelo y techo técnico es adecuada para un
edificio de estas características, ya que tiene un mantenimiento muy bajo es funcional y si se producen averías en las instalaciones, son fácilmente reparables. La terminal es un edificio
versátil, adaptable ante nuevas necesidad y ampliable si el tráfico marítimo aumenta. Es ampliable debido a su carácter modular permitiendo la continuación de la construcción de nuevos volúmenes
en continuidad con los ya existentes.